viernes, 11 de julio de 2008

Hay días...

...que la lluvia es más intensa...

Hay gotas que sí duelen y otras que solo mojan la cabeza...


Hay noches en las que el silencio de vuelta a casa, resulta como el que llega después de un huracán.

La ausencia duele, se clava... es ahora cuando la calma hace recordar que sus risas, las pisadas, los gritos y abrazos son de verdad, un milagro.


Que la casa es más bonita cuando están ellos.

Y que poseo la libertad que tanto anhelé desde el comienzo.

El crecimiento, el movimiento... sí, solo se demuestra andando.

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